La imagen es nuestra primera carta de presentación y, estar satisfecho con ella, una baza para fomentar la autoestima y la seguridad en uno mismo.
Las características de la sociedad actual hacen que la preocupación por el aspecto físico y su mejora hayan aumentado exponencialmente
Las características de la sociedad actual hacen que la preocupación por el aspecto físico y su mejora hayan aumentado exponencialmente. La cirugía plástica es una de las herramientas que más pueden aportar a esa mejora estética, por lo que generalmente se recurre a ella para lograrlo. Este aumento en su demanda hace necesario aclarar algunas cuestiones respecto a los tratamientos y sus resultados, abordando el concepto de «estabilidad” y otros relacionados con ella.
La cirugía estética y su evolución
La cirugía plástica, como el resto de especialidades médicas, está en constante evolución para optimizar sus procedimientos, teniendo como objetivo prioritario lograr que los resultados obtenidos sean estables y, por tanto, permanentes. Tradicionalmente, el principal inconveniente en cirugía plástica ha sido, precisamente, la temporalidad de sus resultados, lo cual llevaba al paciente a entrar en un bucle de eternas mejoras.
Es fundamental que en toda intervención estética se tengan en cuenta, además de las expectativas y deseos del paciente, las características de su propia anatomía
Para evitar esto, es fundamental que en toda intervención estética se tengan en cuenta, además de las expectativas y deseos del paciente, las características de su propia anatomía, pues así podremos acercarnos lo máximo posible a la normalidad. De esta manera, estamos priorizando la reconstrucción sobre la estética, que es la única forma de que las intervenciones consigan resultados estables, lo cual evitará, en la mayor parte de los casos, futuras cirugías de la misma estructura.
Naturalidad y respeto anatómico como principios de una cirugía efectiva
Para que esto pueda ser así, es preciso individualizar las indicaciones de los tratamientos y huir de prototipos, pues basarse en ellos puede desencadenar una lucha constante contra una anatomía que tal vez no permita determinadas actuaciones y que, tarde o temprano, acabaremos perdiendo.
El cirujano plástico debe buscar, por tanto, un equilibrio entre las expectativas de los pacientes y la realidad que expresan sus anatomías, teniendo siempre presentes los conceptos de naturalidad, constitución y respeto anatómico. Es importante que el paciente llegue a entender esto porque, en definitiva, conseguir que el cuerpo esté “cómodo” con la intervención evitará que aparezcan los indeseables problemas que pueden surgir a medio plazo tras cualquier procedimiento.
En tu primera consulta con nosotros escucharemos tus deseos, objetivos y expectativas y evaluaremos tu problemática y tu anatomía
En tu primera consulta con nosotros escucharemos tus deseos, objetivos y expectativas y evaluaremos tu problemática y tu anatomía. De esta manera, podremos elegir el tratamiento más adecuado para ti, el cual personalizaremos, adaptaremos y planificaremos en base a tus propias características y necesidades con el fin de obtener un resultado satisfactorio, natural y duradero. Te explicaremos en detalle en qué consiste, cuál es el procedimiento, cómo es el postoperatorio, qué resultados esperar… y resolveremos todas tus dudas.
En MARLA CLINIC apostamos por esta filosofía, de la que estamos convencidos y orgullosos de abanderar, logrando magníficos resultados y un alto índice de satisfacción entre nuestros pacientes y en nosotros mismos.